Jornada III (monólogo de Don Álvaro)
Imagen: http://octavaplanta.es/2012/05/don-alvaro-o-la-fuerza-del-sino/El monólogo de Don Álvaro se adapta al paisaje y a la circunstancia (como es propio del Romanticismo), este se produce en una selva en una noche muy oscura. Se trata de un paisaje que invita a la soledad y a la reflexión.
Se ve, en este fragmento, que Don Álvaro busca su propia muerte, lo hace a lo largo de toda la obra, ante la imposibilidad de su romance con Leonor, es por eso que está en este momento en el ejército. Nuestro protagonista considera que la vida es demasiado larga cuando se sufre, y breve cuando se es feliz:
Parece, sí, que a medida que es más dura y más amarga más extiende, más alarga el destino nuestra vida. Si nos está concedida sólo para padecer, y debe muy breve ser la del feliz, como en pena(...) (pp. 105)
Ángel de Saavedra utiliza para este pasaje el verso, nos hace darnos cuenta de que es un momento serio y tormentoso: Don Álvaro quiere morir, no encuentra consuelo alguno en la vida si ya no puede estar junto a su Leonor:
¡Qué eternidad tan horrible
la breve vida! Este mundo,(...) (pp.105)
Este soliloquio puede relacionarse con el monólogo de Segismundo, de La vida es sueño, de Calderón de la Barca. Los dos protagonistas marcados por el destino reflexionan sobre la vida y el destino, que no les deja decidir en sus propias historias y que los hace desgraciados:
Segismundo: Don Álvaro:¡Ay mísero de mí, y ay, infelice! ¡terrible cosa es nacer! (pp. 106)
Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis así
qué delito cometí
contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido.
Bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor;
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.
A diferencia de Don Álvaro, Segismundo sí consigue vencer al destino y quedar en libertad; mientras que nuestro personaje principal no podrá disfrutar de la compañía de Leonor, porque así lo marca el sino.
Don Álvaro recuerda aquel día en el que tuvo muy cerca la felicidad, el día que iba a huir con su amada Leonor. Fue a la misma vez el día más feliz de su vida y el más trágico, pues un solo accidente por su parte provocaría la separación de los dos amantes (debido a la muerte del Marqués de Calatrava):
¡Sevilla! ¡Guadalquivir!
¡Cuál atormentáis mi mente!...
¡Noche en que vi de repente
mis breves dichas huir!... (pp. 107)
Tras esto, evoca a Leonor (creyéndola muerta), su amor es tan grande que nunca olvida su recuerdo, hasta tal punto de no querer vivir. Seguidamente, aparece la importancia de los astros en el destino:
pues busco ansioso el morir
por no osar el resistir
de los astros el furor. (pp. 108)
El tema del destino ya aparece desde el comienzo del drama, cuando Preciosilla cuenta que su madre ya predijo la mala suerte que le deparaba a Leonor. Es una predicción que se cumple. Aquí, vuelve a merecer mención La vida es sueño, donde sí se hace caso y se cree por completo en las predicciones, teniendo estas mucha importancia; en Don Álvaro, se dice esto como un simple comentario.
El monólogo acaba con la idea del suicidio:
Si el mundo colma de honores
al que mata a su enemigo,
el que lo lleva consigo,
¿por qué no puede...? (pp.108)
Este final puede entenderse como un indicio que adelanta el desenlace (en el que Don Álvaro acaba tirándose por un barranco). Aparecen más indicios a lo largo de la obra, como puede ser la situación en la que el Canónigo tiene la intuición de que Don Álvaro iba a ir a por Leonor a escondidas, o cuando Leonor predice que sus hermanos pueden ir a buscarla.
El colofón es puramente romántico, Don Álvaro acaba suicidándose por amor. Este final puede relacionarse con otras obras como son Romeo y Julieta, de Shakespeare, donde Romeo, creyendo muerta a su amada, se suicida; La Celestina, de Fernando de Rojas, es otro teatro un tanto similar, debido a la imposibilidad de unión de los amados y a la muerte de estos.
Por último, es importante decir que como es propio de los dramas románticos, nuestra obra incluye anagnórisis , pues no sabemos quién es realmente Don Álvaro hasta el final, y esta es una idea muy presente a lo largo del desarrollo del drama.
Imagen extraída de:http://elarlequindehielo.obolog.es/drama-romantico-don-alvaro-o-fuerza-sino-353107
Referencias: -Duque de Rivas, Don Álvaro o la fuerza del sino, Ed. Alberto Sánchez, Madrid: Cátedra, 1988.
-http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-vida-es-sueno--0/html/fedc73fa-82b1-11df-acc7-002185ce6064_1.html#I_0_ [consultado el 9/5/2014] (Extracto del monólogo de Segismundo).
-Apuntes de clase.


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